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Efectos de las nanas sobre la vinculación, el comportamiento de los bebés y el estrés materno percibido

Por Berta Perez Gutierrez, musicoterapeuta

“La autora principal está profundamente agradecida a su madre por la  canción de cuna que solía cantarle cuando era niña, y que sigue siendo uno de sus recuerdos más apreciados.

Esta es la última frase de un estudio publicado en 2017 que rescata las nanas como recurso en la relación madre-bebé. Es decir, pone de relieve la efectividad de la ternura y el arrullo, de prácticas ancestrales e intuitivas que las mujeres han transmitido de generación en generación. Y además, gratis y sencillo, ¿qué más se puede pedir?

Este equipo de investigación italiano observó más de 160 diadas madre-bebé desde la semana 24 de gestación hasta 3 meses después del parto. Curiosamente, no aparecen diferencias significativas en cuanto al vínculo durante la etapa prenatal. Pero tras el nacimiento, las mujeres que cantan nanas  se muestran más seguras en la relación, más vinculadas y con menor estrés percibido. Los neonatos presentan menos episodios de llanto y cólico infantil, así como  una reducción del despertar nocturno postnatal. Señalan también que “las mujeres embarazadas se benefician de la musicoterapia en términos de reducción de estrés , ansiedad y depresión” (1)

Beneficios de cantar

Evidentemente, no es magia. El canto de nanas posee características muy interesantes.  “Las canciones de cuna se han diferenciado de otro tipo de canciones por su carácter repetitivo, su cualidad calmante, suavidad, simplicidad y ritmo lento” (1). Para las madres suponen una herramienta a su alcance en cualquier momento y lugar, lo que ya es un factor de mayor seguridad para afrontar crisis en las rutinas. Y, aunque no parezca aumentar la vinculación en el periodo prenatal, cantar nanas facilita  iniciar el hábito de relacionarse de forma intencionada y consciente con su bebé antes del nacimiento, y  va entrenando actitudes y estrategias. 

Además pone en movimiento laringe y faringe, es decir, propicia la estimulación del nervio vago. Según la teoría polivagal de Porges,  la tonificación ventro vagal  activa nuestro sistema parasimpático, relacionado con la relajación (2).  De este modo, una madre que canta se está autoinduciendo un estado de mayor tranquilidad. Si tenemos en cuenta la actuación de las neuronas espejo (3), el contacto cercano con su bebé facilita también el  relax de la criatura, y sumerge a ambos en un estado de  mayor oxitocina (4), regulando también su frecuencia cardíaca y respiratoria (5).

Por otra parte, constantemente surgen en el mercado productos que sustituyen a la madre y la dejan en segundo plano a la hora de proporcionar bienestar a su bebé. El canto de nanas  respeta y potencia el valor de la diada. Después de nacer, cada bebé diferencia y prefiere la voz de su madre entre otras voces femeninas (6). Su sonido le calma especialmente (6), y también se tranquiliza escuchando  de nuevo las melodías que  le acompañaron durante la gestación (7). Da igual si su madre es una artista de ópera o si desafina.  Para cada bebé, la cálida y amorosa voz materna es el sonido más hermoso del mundo.

Bajo mi punto de vista, este canto posee también un alto valor simbólico: dar voz a las madres. En una sociedad en la que lo femenino y lo maternal están tan denostados, desbloquear la expresión, dar salida a lo que surge de las entrañas, recuperar el legado de nuestras ancestras y, en definitiva, dar voz a las mujeres convierte a las nanas en un acto de reivindicación, empoderamiento y ternura. ¡A cantar!

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Bibliografía
  1. Persico, G., Antolini, L., Vergani, P., Costantini, W., Nardi, MT., Bellotti, L. (2017). Maternal singing of lullabies during pregnancy and after birth: Effects on mother-infant bonding and on newborns’ behaviour. Concurrent Cohort Study. Women Birth. 30(4), e214-e220.
  2. Porges W, Stephan y Buczynski, Ruth. (2012). La teoría polivagal para el tratamiento del Trauma. Facultad de Psicología UNAM. Recuperado de https://psicoterapiabilbao.es/wp-content/uploads/2015/11/la_teoria_polivagal_1_.pdf
  3. Rubia Vila, F.J. (2011). Las neuronas espejo [Mirror neurons]. An R Acad Nac Med. 128(2), 319-32. 
  4. Cong, X., Ludington-Hoe, S.M., Hussian,N., Cusson, R.M., Walsh. S., Vazquez,V., Briere, C.E., Vittner, D. (2015). Parental oxytocin responses during skin-to-skin contact in pre-term infants. Early Human Development, 91(7), 401-6.
  5. Coleman, J. M., Pratt, R. R., Stoddard, R. A., Gerstmann, D. R., & Abel, H.-H. (1997). The effects of the male and female singing and speaking voices on selected physiological and behavioral measures of premature infants in the intensive care unit. International Journal of Arts Medicine, 5(2), 4–11.
  6. DeCasper, A.J., Fifer, W.P. (1980). Of human bonding: newborns prefer their mothers’ voices. Science, 208(4448),1174-6. 
  7. James, D.K., Spencer, C.J., Stepsis, B.W. (2002). Fetal learning: a prospective randomized controlled study. Ultrasound in Obstetrics and Gynecology, 20(5):431-8.
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